miércoles, 7 de marzo de 2012

NUESTRO GRAN DÍA

Para mucha gente este día será como otro cualquiera dentro del calendario, pero para muchos de nosotros no es un día cualquiera, no es otro día más del calendario, ese Miércoles es especial, es nuestro Gran Día.

En este día nuestros anderos mecen al Señor de la Columna con más arte y cariño tras varios meses de ensayo y tras él su Madre, nuestra Virgen de las Lágrimas y el Consuelo que con el dolor reflejado en su rostro se pasea por las calles de Alcalá mecida por sus costaleros, pero entre estos dos bellos pasos suenan los sones de mi Agrupación, nuestra Agrupación Musical La Columna, que en este año 2012 hará su tercera estación de penitencia tras los pasos del Cristo de la Columna.

¿Qué puedo yo decir de esta Agrupación?, solo puedo decir que me siento bien orgullosa de estar entre sus filas, de tocar cada nota con sentimiento, de tocar cada marcha con más ganas y cariño…de tocar estos sones columneros, que orgullosa estoy de ello Señor mío.

Una vez se acerca el Miércoles Santo, como he dicho al principio nuestro gran día, se acerca un día en el que se juntan alegría, emoción, nervios, lágrimas…demostrar todo lo aprendido durante un año y que mejor sitio que en nuestra ciudad, Alcalá, nuestra Calle Imagen, frente a nuestra gente, la gente que nos quiere y nos apoya y con la mejor compañía la de ellos nuestro Cristo y nuestra Virgen.

En este día parece que nuestros trajes e instrumentos brillan con luz propia, nuestros padres, amigos y demás gente… están bien orgullosos de nosotros y de nuestro trabajo pasando frío o calor, y el tiempo…parecen que las horas no corren, que el minutero de nuestro reloj está parado, pero… llega el momento de formar, momento en el que todos nos deseamos suerte mediante besos y abrazos. La Agrupación ya está formada y hacemos nuestra entrada, que mejor manera que tocando, en la Calle Imagen, una calle pequeña pero que ese día parece más grande, repleta de gente. Los nervios aumentan y el corazón late mas deprisa, las manos sudan y miras constantemente el reloj para mirar la hora una y otra vez.

Está todo preparado y por fin se abre la puerta, esa puerta del Convento de las Carmelitas Descalzas y comienza a salir la cruz de guía y todo el cortejo de los nazarenos del cristo. Se oye el llamador del paso y la voz del capataz llamando a los anderos, las primeras lágrimas empiezan a caer, lágrimas de emoción de ver que el Señor de la Columna está a punto de salir a las calles de su ciudad.

Un silencio inunda la calle, mientras nuestra cuadrilla hace la salida bajo las órdenes del capataz y sus contraguías, ¡QUE GRANDES SOIS!, los faroles de nuestro Señor asoman por el dintel de esa pequeña puerta, se oyen algunos vivas y aplausos de la gente, suena la llamada de la corneta para interpretar el Himno Nacional, el Cristo de la Columna un año más está de nuevo en su calle Imagen.

Recorremos un tramo de nuestra calle y esperamos a la salida de nuestra Virgen, que sus costaleros al igual que los anderos hacen esa salida con esfuerzo y valentía que ella se merece. OLE POR NUESTRAS CUADRILLAS QUE TAMBIÉN SOIS MUY GRANDES.

Será mi segundo año tras los pasos del Señor y que orgullosa estoy de ello, porque después de tantos años viéndole pasar por delante de mí ahora soy su parte trasera, una de las componentes que le hace su andadura más especial, que se emociona con muchas marchas y sobre todo por verle delante tan bonito como siempre y mirar hacia atrás y ver a su madre paseando por las calles de Alcalá tan bella y elegante.

Hay muchas formas de expresar un sentimiento, pero para mí no hay mejor forma que expresarlo tocando, tocando cada marcha con sentimiento, cada nota con más energía y la verdad es que este sentimiento columnero no tiene ninguna definición exacta con palabras, simplemente hay que sentirlo y vivirlo.

Laura (AM LA COLUMNA)