miércoles, 8 de junio de 2011

LA GRAN DESCONOCIDA

Nos referimos a la Custodia del Corpus de la Catedral de Alcalá de Henares, la misma sobre la que dentro de muy poco algunos de nuestros cofrades tendrán el honor de portar al Señor. Se trata de una custodia de las llamadas de “asiento” o procesional de principios del siglo XVII, de pequeño tamaño, que se guarda en el Museo Catedralicio junto con otras piezas de la importante colección de platería que atesora el templo, de entre las que destaca sin lugar a dudas el portapaz de Cisneros.

Volviendo a la Custodia decir que esta labrada, posiblemente en Madrid, en plata sobredorada y latón dorado, de tipo turriforme y formada por tres cuerpos escalonados y decrecientes, de 87 cm de altura, 34 cm de ancho y 34 cm de profundo, ajustandose por lo tanto a la tipología y proporciones establecidas por el maestro Juan de Arfe. El primer cuerpo es de planta hexagonal con basamento decorado con espejos y cartelas sobre el que se elevan seis columnas corintias que se unen en arcos de medio punto, en la base de las columnas se sitúan las imágenes de seis apóstoles, en su interior es donde se coloca el viril con el Santísimo Sacramento. El segundo cuerpo es un templete circular con un alzado semejante al anterior pero con columnas jónicas en cuya base van situadas las pequeñas imágenes de 6 apóstoles, en su interior va situada una imagen de Cristo Resucitado. El tercer cuerpo, también de planta circular, esta formado por seis ventanas rectangulares en cuyo interior se situó, en tiempos, un relicario con las Santas Espinas. Culmina en una cúpula semiesférica rematada con una cruz añadida en el siglo XVIII sustituyendo el remate primitivo.

Por la forma, disposición y mezcla de estilos de las columnas hay autores que ven en esta custodia una posible interpretación del Templo de Salomón.

Aunque hay algunas hipótesis, su autor es desconocido y se piensa fue un encargo del Cardenal Arzobispo de Toledo Sandoval y Rojas para el Templo Magistral.